DIÁLOGO ENTRE PADRE E HIJO.
Hace escasos días, tuve con mi hijo Jordi, un diálogo a través de Skype. Internet nos ofrece la posibilidad de contactar con nuestros seres queridos, gratuitamente y al instante.
Así pude y ver a mi hijo Jordi, con su tez blanca como la luna, su cabello castaño y corto. Yo lo contemplaba embelesado, observando sus mínimos movimientos...
Hace escasos días, tuve con mi hijo Jordi, un diálogo a través de Skype. Internet nos ofrece la posibilidad de contactar con nuestros seres queridos, gratuitamente y al instante.
Así pude y ver a mi hijo Jordi, con su tez blanca como la luna, su cabello castaño y corto. Yo lo contemplaba embelesado, observando sus mínimos movimientos...
En este diálogo no hay nada extraordinario, nada y todo. Para mí, hay una carga emotiva muy fuerte, incluso en sus silencios.
- Hola papá
- Hola Jordi, ¿cómo estas?
- Bien
- Mira...
- ¿Qué es esto?
- Una bola. –me la muestra, cabe en su diminuta mano- Se tira y se abre.- me comenta.
- Ah. Es bonita
Guarda silencio. Son tantas las cosas que quiero decir que, en estos momentos me quedo en blanco. Lo observo. Me pregunto, porqué no estamos juntos. Rompo el vacío.
- ¿Cómo te va el colegio?
- Bien
- ¿Mejor que en España?
- No sé- Baja la cabeza y guarda silencio- En España el colegio tiene colores, amarillos... verdes...
- Entiendo
- Pero, ¿ tienes muchos amigos?
- En España tengo mas.
- Hace poco que estás en este colegio. Es normal. Pronto tendrás mas amigos en Chile
- ¿Te acuerdas de tus amigos de España?
- Si- Un “si” lacónico y exclama- Tengo una mesa para mi solo.
- Esto es muy importante. Quiere decir que te haces mayor y te han dado una mesa para ti sólo.
Volvemos a guardar silencio. Yo quiero decirle muchas cosas y él, también.
- Papá te quiere mucho- le digo como un imbécil- siempre piensa en tí.
- Yo también papá
- Cuando estemos juntos te morderé la oreja, el dedo gordo del pié y la nariz- le comento para arrancarle una sonrisa
Lo he logrado. Sonríe imaginando la escena.
- Además, iremos a la playa y como papá es muy rápido, hará lo de siempre, té
cogerá por los pies y te hará caer.- sigue riendo. Soy feliz viéndole reír- Luego tomaremos un
helado. ¿Vale?
- Vale papá.
Me embarga un profundo sentimiento de tristeza, de melancolía, de esperanza. Como si fuera un cóctel de emociones, temores, ilusiones... Vuelvo a recordar las huellas sobre la arena de mi hijo en la playa, las gaviotas volando, el barco en el horizonte, el castillo de arena. Y al grito de: - ¡Papá, una gaviota!- me resuena su voz en mis oídos. Parece que fue ayer... Y sin embargo ya han transcurrido mas de cuatro meses. Me parece un castigo divino, un maleficio, vete a saber. El destino me ha golpeado donde más me duele. Por esto escribo este blog. Un blog para mi hijo Jordi- "Cartas a mi hijo Jordi"-
A veces pienso de dejar de escribir. Dar por terminado el tema. Cerrar este blog. Aunque para mí, ha sido un vinculo de comunicación a futuro, con mi hijo Jordi. Pero, también es posible que se cierre para no abrirse jamás.
- Y también – prosigo- te despertaré por la mañana haciendo de spider-man y dándote masajes en la espalda para que te vayas despertando, como hacía antes. Jugaremos al helicóptero giratorio...
Observo, que los recuerdos, le empañan sus ojillos y a la vez, los míos...
Papá ganará pronto dinero y estaremos juntos otra vez, mamá, papá y Jordi, ¿verdad? Prometido. Será para el mes que viene, ya lo verás... te daré muchos abrazos y te daré un montón de besos. Iremos al MacDonals, al cine, a la playa; tenemos que hacer tantas cosas...
- Si papá- me dice con mirada esperanzadora.
- Sigue rezando... -antes de que se apene mas, cambio rápidamente el tema.
- Jordi, ¿ya tienes novia?
- No
- ¿Cómo que no. En España dejaste tres
- Ya
- ..........
- .........
- Hay que ser fuertes...
- ........
- Pronto iremos al cine, comeremos palomitas. - sigo mirándolo sin perder ni un segundo sus movimientos.- Y todo esto sucederá muy rápido. ¿Vale?
- Vale papá- exclamó, llevando la iniciativa de la conversación- El yayo compró“pernil” (jamón) y está nnn y también el pan con chorizo está bueníiiiiisimoooooo.
- Dile al yayo que también te gustan los berberechos.
- Si, también me gusta mucho.
- Te quiero
- Yo también papá
- Cuida a la mamá
- Ya lo hago
- Cuídate hijo, cuídate. -
- Y la pantalla se cerró.
- Hola papá
- Hola Jordi, ¿cómo estas?
- Bien
- Mira...
- ¿Qué es esto?
- Una bola. –me la muestra, cabe en su diminuta mano- Se tira y se abre.- me comenta.
- Ah. Es bonita
Guarda silencio. Son tantas las cosas que quiero decir que, en estos momentos me quedo en blanco. Lo observo. Me pregunto, porqué no estamos juntos. Rompo el vacío.
- ¿Cómo te va el colegio?
- Bien
- ¿Mejor que en España?
- No sé- Baja la cabeza y guarda silencio- En España el colegio tiene colores, amarillos... verdes...
- Entiendo
- Pero, ¿ tienes muchos amigos?
- En España tengo mas.
- Hace poco que estás en este colegio. Es normal. Pronto tendrás mas amigos en Chile
- ¿Te acuerdas de tus amigos de España?
- Si- Un “si” lacónico y exclama- Tengo una mesa para mi solo.
- Esto es muy importante. Quiere decir que te haces mayor y te han dado una mesa para ti sólo.
Volvemos a guardar silencio. Yo quiero decirle muchas cosas y él, también.
- Papá te quiere mucho- le digo como un imbécil- siempre piensa en tí.
- Yo también papá
- Cuando estemos juntos te morderé la oreja, el dedo gordo del pié y la nariz- le comento para arrancarle una sonrisa
Lo he logrado. Sonríe imaginando la escena.
- Además, iremos a la playa y como papá es muy rápido, hará lo de siempre, té
cogerá por los pies y te hará caer.- sigue riendo. Soy feliz viéndole reír- Luego tomaremos un
helado. ¿Vale?
- Vale papá.
Me embarga un profundo sentimiento de tristeza, de melancolía, de esperanza. Como si fuera un cóctel de emociones, temores, ilusiones... Vuelvo a recordar las huellas sobre la arena de mi hijo en la playa, las gaviotas volando, el barco en el horizonte, el castillo de arena. Y al grito de: - ¡Papá, una gaviota!- me resuena su voz en mis oídos. Parece que fue ayer... Y sin embargo ya han transcurrido mas de cuatro meses. Me parece un castigo divino, un maleficio, vete a saber. El destino me ha golpeado donde más me duele. Por esto escribo este blog. Un blog para mi hijo Jordi- "Cartas a mi hijo Jordi"-
A veces pienso de dejar de escribir. Dar por terminado el tema. Cerrar este blog. Aunque para mí, ha sido un vinculo de comunicación a futuro, con mi hijo Jordi. Pero, también es posible que se cierre para no abrirse jamás.
- Y también – prosigo- te despertaré por la mañana haciendo de spider-man y dándote masajes en la espalda para que te vayas despertando, como hacía antes. Jugaremos al helicóptero giratorio...
Observo, que los recuerdos, le empañan sus ojillos y a la vez, los míos...
Papá ganará pronto dinero y estaremos juntos otra vez, mamá, papá y Jordi, ¿verdad? Prometido. Será para el mes que viene, ya lo verás... te daré muchos abrazos y te daré un montón de besos. Iremos al MacDonals, al cine, a la playa; tenemos que hacer tantas cosas...
- Si papá- me dice con mirada esperanzadora.
- Sigue rezando... -antes de que se apene mas, cambio rápidamente el tema.
- Jordi, ¿ya tienes novia?
- No
- ¿Cómo que no. En España dejaste tres
- Ya
- ..........
- .........
- Hay que ser fuertes...
- ........
- Pronto iremos al cine, comeremos palomitas. - sigo mirándolo sin perder ni un segundo sus movimientos.- Y todo esto sucederá muy rápido. ¿Vale?
- Vale papá- exclamó, llevando la iniciativa de la conversación- El yayo compró“pernil” (jamón) y está nnn y también el pan con chorizo está bueníiiiiisimoooooo.
- Dile al yayo que también te gustan los berberechos.
- Si, también me gusta mucho.
- Te quiero
- Yo también papá
- Cuida a la mamá
- Ya lo hago
- Cuídate hijo, cuídate. -
- Y la pantalla se cerró.
