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viernes, 15 de abril de 2011

LAS PALABRAS DEL SILENCIO






Salgo a pasear, con mi hijo,

Su pequeña mano busca la mía. Nos miramos

Nos reímos, cómplices de no sé cuantas cosas

Nos reímos de nosotros mismos, de la vida

Del aire y de la inocencia.

Me sujeta con sus dedillos con calidez



Allí una paloma blanca, picoteando. Nos detenemos

Seguimos, silencio.

Lo que nos envuelve, se llena de hechizo

Incluso el aire del Mediterráneo, nos riza el vello.



Camino arriba, camino abajo

Calor de manos que fluye a nuestra sangre

Silencio, nos miramos, reímos, sin palabras.



Mi mano en su cabello, se lo remuevo

Me mira con ojos enormes, sale una sonrisa

De sus labios. Sonrisa.

Me rodea la cintura

Con su brazo, apoya su cabeza, andamos.

Silencio, sin palabras.

Al mismo paso.

sábado, 26 de marzo de 2011

LOS MALOS TRATOS Y LAS FALSA DENUNCIAS. (Familia)






LOS MALOS TRATOS Y FALSAS DENUNCIAS

Mi idea de los malos tratos es que no hay ley, ni leyes que puedan erradicar el maltrato. Ni la cárcel, ni las leyes actuales van a disminuir la agresividad del ser humano. Ni los brazaletes controlados por la policía o jueces, ni los anuncios televisivos para su erradicación. Ni las asociaciones pro gubernamentales fabricantes de votos. Nada de todo esto sirve.

En medio de todo ello, existen las falsas denuncias que no se castigan porque la ley en España protege la mujer o mejor se condena al varón y los jueces mutis y tan panchos. Así va la justicia en pleno camisón y sin ropa interior. Las falsas denuncias siguen y seguirán porque es un medio mas, de vida económica y de chantaje para negociar intereses que todo el mundo oculta pero que todo el mundo sabe.

Es primordial, que este problema, tratarlo con absoluta seriedad y la seriedad empieza por una justicia equitativa sin distinción de sexos, porque en los dos lados se cometen atrocidades desde que nació Adán y Eva. Unos emplean la fuerza y otros la astucia. Mientras haya injusticias, existirán los malos tratos. Si la justicia no funciona, los resortes de los malos tratos se incrementarán, formando parte directa de estos mismos malos tratos.

Dos cosas son básicas para eliminar los malos tratos sin tanta demagogia. El respeto impartido desde la más tierna infancia, empezando por las guarderías y la adolescencia. Enseñar respeto. Enseñar a comprender a los demás. Enseñar que la inteligencia se basa en la comprensión y no en la fuerza. Enseñar a los niños que acepten a los demás tal como son, siempre con la bandera del respeto y el diálogo. Si enseñamos esto en las escuelas, como una imagen normal de comportamiento y ponemos la justicia donde debiera estar, dejara de existir las denuncias falsas y el maltrato habrá pasado a la historia.

Cuando la justicia no funciona. Cuando un hombre es arruinado, sin trabajo, sin casa, sin hijos, es normal que se tome la justicia a su manera, aunque no deseable. La justicia a de ser imparcial, es su primer requisito, para que la sociedad entienda que la justicia es necesaria porque es justa.

Cuando entendamos el valor de la educación como vínculo de entendimiento social y de respeto nos avergonzaremos de los procedimientos que se llevan en la actualidad para eliminar las falsas denuncias y el maltrato en todos los ámbitos

martes, 15 de marzo de 2011

PROYECTO, FAMILIA E INCOHERENCIAS


En la vida, no importa el punto de partida, ni de dónde vienes, lo verdaderamente importante es saber a dónde vas y con quién vas.

La vida es un camino sin retorno. Pero es un camino y hay que recorrerlo. Algunos se quedan, como los viejos trenes abandonados a medio de la vía. Otros carecen de la suficiente energía o se equivocan de ruta. Pero el fin, a todos nos iguala.

La vida en pareja es otra cosa. Es un proyecto común que nada tiene que ver con los hijos. Es un proyecto de vida. Los hijos son prestados. Un día alzan el vuelo y hacen su vida. La pareja sigue. Están formados o debieran estar formados por un camino de paralelos. Van juntos, pero no se entrecruzan. No se entorpecen, pero van contiguos en esta caminata corta, mas corta de lo que pensamos, lo que llamamos, camino de la vida.

No advertimos que el tiempo es un pequeño vacío de la mente y sin darnos cuenta llegamos al final, cogidos de la mano. El tiempo transcurrido es una simple vuelta en la noria de la feria en términos cósmicos. La vida es esto, camino, mientras todo gira a nuestro alrededor.

Nadie sabe el significado de la vida. Nadie y nada. El raciocinio nos lleva a la demencia de los gestos, de los sueños, de la paranoia de nuestra propia existencia. La pareja humaniza este camino de confusión. La pareja ayuda a sortear los distintos percances y separar los guijarros del camino para un andar más llevadero y seguir, con las velas extendidas.

Hay que sortear muchas olas de mares encabritados. Nos encontraremos con el camino desdibujado, el sol nos abrasará, el frío abrirá nuestras carnes y en nuestro entorno, nacen y desaparecen nuevas familias. No todas llegan a buen fin. Unos por falta de madurez otros por incoherencia, otros por engaño. Tener una mano amiga para recorrer el camino no es fácil, hay que poner empeño, firmeza y mucho amor.

Con sol y sus lunas, con sus aguaceros y sorteando los obstáculos que nos depara la vida. Sin estos obstáculos, la vida, no se llamaría vida. Es el proyecto de dos seres que saben a donde quieren ir, sin espejismos, sin nostalgias, van andando y deteniéndose en las estaciones de la vida. En este camino, uno se ayuda al otro, sin dejar de andar, porque forman parte de un sólo proyecto común.

En esta riqueza de aprender, reír conjuntamente, de escuchar los diversos tonos del pensamiento es lo que forma la riqueza de entendimiento y de la pareja. Es el disfrute del aprendizaje de la alegría y del dolor. Es un aprendizaje continuo, donde se aprende uno del otro y en el que cada día hay que saberse la lección. Las correcciones se basan en el intelecto y en el raciocinio, en la madurez y la esperanza, todo bien atado, es amor.

El camino no está hecho para débiles, fracasados, dudosos, gente de carácter variable o enamoradiza, buscones del tres por cuatro, inseguros, oportunistas, estacionarios, engañadores, infiltrados.

En la vida, no importa el punto de partida, ni de dónde vienes, lo verdaderamente importante es saber a de vas y con quien vas.

jueves, 15 de julio de 2010

AYUNTAMIENTOS




AYUNTAMIENTOS

Por fin el excelentísimo ayuntamiento del que no deseo dar su identidad al que pertenezco, se ha dignado a pagar un cuarenta por ciento de la deuda que tiene conmigo. Lo suficiente para poder pagar el billete de mi familia y poder traerlos a España, poder abrazar a mi esposa y a mi hijo.

Me ha costado mes y medio durmiendo en las escaleras del ayuntamiento para que me escucharan. He pasado frío, calor y lluvia por y para mi familia. Hubiera resistido una vida entera por conseguir la unión de mi familia. Es lo único que tengo, es lo que más valor tiene. Es lo que más quiero. Es lo que amo. Es lo que forma parte prioritaria en mi vida: La Familia

No sé que sucede, con los políticos, no voy a decir todos, pero sí muchos de ellos y algún que otro funcionario. En cuanto obtienen su sillón se vuelven déspotas, prepotentes con el ciudadano y parece ser, para ellos, que el ciudadano tiene que estar implorando para ser atendido. Quizás me equivoque, pero siempre pensé que los funcionarios públicos y políticos deben estar al servicio del ciudadano y no al revés.

La realidad es muy distinta. Los ayuntamientos se han convertido en un coto privado de unos señores que carecen de escrúpulos y solo les interesa el dinero fácil.

En mi población el alcalde tuvo que comprar los votos que le faltaban para obtener la alcaldía, esto, entre otros favores, para cumplir sus ambiciones políticas. Estos favores, solo comento uno, nos cuesta pagar un salario a su, antes contrincante político –doce mil €uros mensuales- de sueldo, a un señor, que nada hace y que casi nadie conoce, pero aparece a final de mes para cobrar su nómina y que entre todos los ciudadanos pagamos. Un alcalde que cuando lo necesitamos se esconde como las cucarachas cuando uno da la luz.

Hay un paralelismo en los políticos de las pequeñas poblaciones con la de las grandes ciudades. Todos pierden la cola para hacerse la foto con el político del escalafón superior y todos desean hacer obras, obras y más obras; Es un inusitado interés para poder cobrar comisiones y la conseguida foto. Esto da mas que atender a un ciudadano, aunque este duerma en la calle para ser escuchado.

Muchos de estos alcaldes tienen varios sueldos en otros puestos, conseguidos desde la alcaldía. También tiene a sus familiares bien protegidos, en fin, sin comentarios.

Tendrían que regularizar los salarios para estos políticos de tercera, también los de primera. Dar un sueldo de mil quinientos €ruros mensuales y dejarían paso a gente de valía. Controlar los ayuntamientos los desaguisados en los departamentos de obras que es el departamento de mas fluido de intereses convergen y de comisiones; el de los actos culturales y festivos... bueno, que todos los departamentos tendrían que ser ampliamente controlados para detener los vividores que se sirven de sus cargos para apoltronarse en el dinero y dejar paso a gente de valía, de honrados que estoy seguro que los hay.

Estos desperfectos económicos o de intereses personales deberían estar muy censurados judicialmente. Me refiero a una población de unos doce mil habitantes, si esto lo trasladamos a toda la nación, comprobaremos que la sangría que tiene el país es peor que el vertido petrolífero del golfo de México.

La ética y la moral no funcionan en ningún pueblo o ciudad de España. El atraco es la norma en la política. No hay jueces suficientes, ni fiscales, que puedan detener esta hemorragia, ni siquiera, quizás, les interesa el tema. Así nos va. Pero hay que luchar día a día para evitar que esto ocurra. Indiscutiblemente hay funcionarios honrados, pero están rodeados de tiburones.

miércoles, 14 de julio de 2010

EL MUNDO DE LAS IDEAS






El MUNDO DE LAS IDEAS


Vivimos en una sociedad de falta de valores y de confusionismo. Todo es aceptable, todo es posible; ya no cuentan los valores que engrandece al ser humano. La sociedad está, esterilizada mentalmente por los gobiernos y los grandes poderes económicos que dirigen el mundo.

Se vive o se sobrevive con falsas ilusiones de futuro. Se potencia los egoísmos individuales y colectivos. Se nos vende un mundo perfecto en el que todo es posible y alcanzable. Y que por consiguiente todo el mundo tiene derecho a ello. Sin embargo, solo los que carecen de escrúpulos lo consiguen.

La falta de conciencia en el mundo material llega al mundo de las ideas, al mundo de los conceptos, al mundo de las libertades minoritarias.

Falsas propagandas, nos venden este futuro que jamás alcanzaremos la mayoría de los seres humanos. Los fuertes impactos del marketing nos venden un mundo perfecto, un hombre perfecto, una mujer perfecta. “Consuma esto y será feliz. Cambie a otro auto y será envidiado. Compre esta casa para su familia porque se merecen lo mejor. Deles un capricho, adquiriendo este televisor de plasma. No sea el último en adquirir un móvil de quinta generación. Póngase al día con un ordenador marca... Compre esta alhaja para demostrar su amor a su mujer... Sea un buen padre comprando a sus hijos una motocicleta.

En fin, el hombre va adquiriendo toda una serie de cachivaches inútiles a cambio de destrozarse los nervios y una vida alocada de trabajo. Se le bombardea continuamente con espejismos y se le manipula según los intereses del mercado.

A las mujeres se les ofrece un canon de belleza inalcanzable y lleno de torturas... Se las hace ver que solo existen unas medidas perfectas, un busto perfecto, un cutis de bebé.

No nos damos cuenta, que tener un auto más potente, no nos cubre de felicidad, Que disponer de una casa más grande, no es el paraíso; ni por un velero, ni por tener tres televisores de plasma, ni por unos zapatos italianos, ni disponer de diez cuentas corrientes.

También en el mundo de las ideas y de los conceptos se nos hace aceptar una inmoralidad vestida de racionalidad. Se deben aceptar falsos raciocinios para no caer en conceptos arcaicos del pensamiento. Su estructura está basada en la defensa de los más débiles y grupos minoritarios. Algo que muy bien saben los políticos de rentabilizar.

No se entra en un mundo perfecto, ofreciendo una falsa intelectualidad de grandeza de miras, aceptando una moral de apariencia progresista, cuando es lo contrario. Uno no debe aceptar el matrimonio de lesbianas o de homosexuales, incluyendo su derecho a tener hijos adoptivos. que si bien merecen todos los respetos, no hay que caer en la pantomima de un falso modernismo extremista. No se debe confundir el derecho con el respeto.

Las libertades, si bien es un bien a proteger; los extremos, pueden llegar a un sentido kafkaiano y esperpéntico, en una sociedad que confunde la libertad con la implantación de derechos contra natura.

Dos visionarios han descrito con mucha realidad, el presente y futuro de la humanidad.

Julio Verne, nos describe lo que el hombre es capaz de realizar. Sus propios sueños se convierten en realidad. No hay meta que no pueda conquistar el hombre. Es un futuro de ilusión que el hombre ha convertido en realidad y que a todos nos une.

El escritor Aldous Huxley vaticina un mundo perfecto. Un mundo sin libertad. Un mundo de esclavos. Un mundo programado por la ciencia y el poder.

Entre ambos mundos es preferible el de Julio Verne. De un modo u otro nos lleva a la infancia, a la ilusión, a la superación.

El árbol de la ciencia, con el estudio de los genomas y otros adelantos científicos, nos ofrece a la carta, las características de nuestro futuro bebé. Todo es cuestión de dinero. Como si se tratara de una mercancía. Es el mundo de Aldous Huxley. La perfección sin libertad, la dictadura del pensamiento.

El hombre tiene la necesidad urgente de recuperar los valores morales y éticos. Sin ellos, el progreso se convierte en una dictadura del pensamiento y la abolición de todas las libertades y entraríamos al lúgubre mundo de Aldous Huxley.




sábado, 19 de junio de 2010

FAMILIA Y ESTADO



Familia y estado

Sin duda alguna los gobiernos van tomando posiciones que afectan a la familia. Son los propios gobiernos que cada día toman decisiones que solo le corresponden decidir al ámbito de la familia. Pero la familia no tiene los resortes necesarios de defensa y por otro, tampoco dispone de los elementos necesarios para dejarse oír en el espectro parlamentario y representativo. Y si existe alguno es meramente simbólico.

Los ejemplos que se han sucedido en las diferentes autonomías, son muestra real de lo que puede hacer y deshacer un gobierno que regenta el poder al inmiscuirse en la educación de la familia y de los hijos principalmente. Menores de edad que debieran estar bajo la tutela de los padres, están ahora, bajo la tutela del estado. La falta de valores ha quedado sustituido por el todopoderoso e insaciable poder de los gobiernos. Ya no se consulta, simplemente se hace y deshace a conveniencia del gobierno y esto se llama “libertad” de ideas.

Ahora parece estar bien visto, que las parejas de mismo sexo puedan adoptar niños, como un derecho fundamental de libertad del individuo, Ya no hace falta ser o tener padre o madre. Dos hombre o dos mujeres tienen el mismo derecho de educar un hijo gracias al liberalismo mal entendido de los gobiernos. Y sin embargo, los matrimonios heterosexuales se les merma su capacidad y derecho de educación y crianza de los hijos.

Continuamos con los talleres sexuales que se están desarrollando en varios lugares de España. El snobismo da votos, muchos votos en una población sujeta a los elementos populares de la Belén Esteban de turno o de otros mediocres programas de cultura, o talleres de sexo para niños... En fin, hoy día a todo se le llama sociedad avanzada. Y los padres... guardando silencio.

El misterio del amor entre dos jóvenes, la imaginación, el principio, la novedad, el cariño, el misterio, la atracción entre dos seres no precisa talleres masturbatorios, si no, sentido común... y dejar que la vida les enseñe el camino a seguir, bajo la tutela de los padres y de los médicos. ¿Qué ilusión van a tener estos jóvenes cuando lleguen a la edad adulta?

Es de esperar que pronto tendremos a nuestra disposición los suficientes elementos audiovisuales para ejercer a través de ellos, nuestra opinión, en todas las decisiones del estado. Las consultas serán constantes y quizás así, el ciudadano, por primera vez, estará por encima de los políticos que no saben que el amor, es parte de la naturaleza y la naturaleza de por sí, dispone de sus propios caminos. No precisa de talleres.

Lo que es evidente, necesario y urgente, es la creación de talleres para retrasados políticos, políticos de tercera... políticos que equivocaron su camino. Y en esto, la naturaleza no puede hacer milagros.

Sin lugar a dudas, los adelantos técnicos y la cultura harán de un país mas justo en todos los aspectos de la vida y las decisiones de la familia volverán a ser exclusivamente de ámbito familiar e indiscutible, tal como ha sido siempre.

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miércoles, 3 de marzo de 2010

LOS ERRORES DE PAPÁ


LOS ERRORES DE PAPÁ

Los adultos nos enfrentamos día a día con errores que cometemos. Errores en la familia, en el trabajo, incluso comprando unos simples zapatos o unas manzanas nos equivocamos. Formamos parte de un mundo de errores. Los seres humanos somos así. Nos equivocamos continuamente. La vida acelerada tiene este desenlace, que más tarde, lamentamos o quizás no; si uno entiende el carrusel de la vida. Somos víctimas herederos de conocimientos, valoraciones y conceptos morales aprendidos desde nuestra infancia y, los recibidos a través de nuestros genes. Lo bueno y lo malo lo llevamos dentro.

Los errores no siempre se ven a simple vista. A veces tardamos unos minutos en darnos cuenta, o semanas, meses e inclusive años, bastantes años. O quizás, no lo sepamos nunca. Lo peor... ¡ah! Lo peor, son las consecuencias, consecuencias que nos pueden hacer sufrir a lo largo de muchos años. Pero no siempre, podemos escapar de este camino aparentemente al azar, lo aleatorio no es tal, porque la vida ya nos viene programada.

Uno de los errores que cometí y que no debe servir de ejemplo ni de experiencia, pues estos términos son intransferibles. La experiencia de unos no sirve para otros. Tú estimado hijo, seguirás avanzando no por la experiencia de tu padre, si no de las tuyas, de tus propios errores, que es lo que te dará para ir braceando, comprendiendo, entendiendo el sinuoso, en apariencia, camino de la vida.

Comprendí que aunque actúes de buena fe, como fue en mi caso, no sirve de nada mas, que para tener un poco tranquila la conciencia, ya es algo, que en la vida, cuando actúas con buena fe parece que estás en línea de flotación entre el bien y el mal.. Es el limbo... es un baluarte de positivismo. Pero el error persiste y puede persistir durante mucho... tiempo. Aprendí, hijo, que las personas nacen con unas tendencias marcadas, que estas tendencias son tan innatas en la persona que forman su personalidad y que el viento, la lluvia o una guerra nuclear, no variarán su modo y comportamiento de ser. Lo llevamos escrito en el libro de la vida de cada uno de nosotros. Intentar cambiar la personalidad es misión imposible; más sencillo es arrastrar una montaña con los dientes.

Intenté, vuelvo a recalcar, con las mejores intenciones y con la mejor voluntad, cambiar, pulir, enseñar, traspasar... mis conocimientos, mi moral y tantas cosas en la mujer que “pensé” podía convertir en una gran mujer, la que debía ser mi primera y única esposa. ¿Con quién mejor que compartir las enseñanzas, la experiencia enriquecedora con la compañera de tu vida? Fíjate, querido Jordi, que no he dicho, el “amor de mi vida,” ni siquiera la pasión de mi vida. Porque no tuve enamoramiento, Antepuse que la pasión y el amor vendrían mas tarde.

¿Era un juego? ¡No! Rotundamente no era un juego. No se puede jugar con las personas. Era un exceso de sinceridad conmigo mismo y un exceso de credibilidad, aunque en base errónea, pensé, que podía moldear a una persona, para compenetrarme mejor.

La persona en la que me casé, supo adaptarse con mucha rapidez a los cambios. Le enseñé a comportarse en restaurantes, a formar parte de un prestigioso club, a ver las cosas desde otra moral, a valorar... todo lo que nos rodea la vida del trabajo y de las relaciones humanas; del trabajo y del dinero; todo lo que envuelve a una pareja. A vestir con sencillez, dejando a un lado la altivez, los falsos orgullos... y tantas cosas, siempre con afán de una actitud valiente y positiva. Los cambios los asimiló con la suficiente lucidez e inteligencia.

Aprendió las cosas, como te digo, las cosas... buenas. Las que le podía beneficiarla, aunque, tampoco las aprovechó. Siempre mantuvo una línea de frialdad, como así eran, y formaban parte nuestras relaciones de pareja. Frialdad, sin pasión. Éramos como aquellas parejas que se soportan y viven mas pensando en el exterior y en el interés individual de cada uno. Así transcurrió el día rutinario, consumiendo su vida y la mía.

Cuando me percaté, y había comprendido mi error, llegué a la conclusión de que todo magisterio tiene unos límites y que no todo el mundo puede aceptar de buen grado los cambios en su personalidad. Aceptar unos cambios que van contra su persona, sean de índole física, mental o moral. Pero también, quien intenta cambiar a otra persona, aunque sea con buena intención, comete un delito- “El delito contra la libertad del individuo.” Las personas son como son y hay que aceptarlas o rechazarlas, con todo lo positivo que tienen y también, con toda su carga negativa.

La colmé de anillos, pendientes y varios; de brillantes, zafiros y rubíes... jamás me lo recompensó, ni con una simple sonrisa, ni con un simple beso, ni siquiera, apenas, se los puso. Esto si, los guardó, bien guardados. Compré una hermosa casa.. Llené su armario de abrigos de pieles... ni un beso, ni una sonrisa de gratitud. ¡Qué hermosa palabra, gratitud! Gratitud que nunca obtuve, ni siquiera cuando consentí y acepté adoptar una hija, que más tarde, ésta misma hija me denunció falsamente de malos tratos.

A partir de ahí, vinieron las complicaciones. Los problemas se agravaron con la llegada de la hija adoptiva. Se desataron tiempos de tormentas, tempestades y de huracanes... No fue, nada de lo que suele acontecer en los periódicos. No hubo gritos, peleas, insultos, amenazas. No, nada de esto. No hubo sangre, no hubo violencia. Pero hubo manipulación, egoísmo, intereses personales. Ella, obtuvo lo que la naturaleza le negó, una preciosa niña. Tampoco en este caso, me dio un beso o una sencilla muestra de agradecimiento. Mi hija me quería con locura y explotó la celosía de la otra parte, que empezó tejer con gran esmero, la alineación parental.

Un día, a media madrugada, mi, entonces esposa, me despertó y me dijo que ocupaba toda la cama. Lo que no era cierto. Trazó una línea imaginaria a lo largo de la misma, con su mano, diciendo que la mitad de la cama era suya. Aluciné, pues ya, para evitar malos entendidos ocupaba el extremo de la misma. Y para evitar contrariedades me cambié de dormitorio y pasé mis últimos nueve meses como si fuera un parto en una aislada habitación.

Ella, aprovechó la ocasión para poner un cerrojo, en lo que hasta aquel momento había sido el dormitorio conyugal, que bajo llave cerraba todas las noches. Esto sí, cerraba con un fuerte golpe de puerta, buscando quizás, lo que no pudo obtener: Violencia.

Las cosas no suceden nunca como quisiéramos que sucedieran. Ni piensas nunca que te van a dar una puñalada trapera pero sí, se desencadenó una lucha de detalles de baja intensidad que hieren mas que un puñetazo en pleno rostro. Me robó todo el dinero ahorrado de veinte años, me robó todas las joyas que tenía guardadas de tu abuela, querido Jordi, manipuló a la hija en contra mía. Llegaba a casa a las cuatro de la mañana con una amiga que hacía las funciones de Celestina. Llevaba desconocidos en mi propia casa en horas que ella sabia que estaba trabajando, escondió durante semanas los objetos más inverosímiles a lo largo de los rincones de la casa: un simple bolígrafo, unos discos, unas monedas, unas copas, en los lugares más insospechados, como pudiera ser los bajos de la cocina o entre sábanas. Incluso la comida escondía.

Contraté a un detective, y tras el seguimiento que realizó a mi esposa, llegó a la conclusión, basado en sus años de experiencia y buen oficio, que mi esposa, tenía una amante: su amiga la celestina.

Mas tarde fue declarada por el psiquiatra eclesiástico, como una mujer fría, calculadora, egoísta y psicópata. A dicha separación eclesiástica se opuso rotundamente desde el principio, señalando, que ella, se había casado por... amor.

Fuimos a juicio a sacar los trapos sucios delante de un juez jovencísimo. Algo mas de cuatro horas duró la batalla. La fiscal solicitó al juez que se me fuera entregada la guardia y custodia. El juez llamó a la niña y según él, era una niña muy madura. Eligió a la madre. Y la madre se quedó con la guardia y custodia por orden del joven juez y en contra de la opinión del fiscal. Mi hija no era madura, si el juez hubiera visto el historial escolar se habría dado cuenta. Pero hablando dos minutos con la menor fue suficiente para determinar su grado de madurez.

Un mes después hablé con mi hija. Aún no había sentencia. Le pregunté el porque había escogido a la madre. “”Mamá me dijo que si me iba contigo, tu no me dejarías jugar con mis amigas y además mamá se iría y no la volvería a ver jamás.”

Siguieron los malos vientos: Perdí a mi hija, la casa, perdí las joyas de mi madre, perdí mis objetos personales y privados de mi época de mi juventud, se me lo quedó. todo. No se cumplió nunca el régimen de visitas. Ni los jueces hicieron nada para impedirlo. Nada. Escribí al colegio de fiscales. Nada. Removí como todo padre... Hasta que me di cuenta que todo era una perdida de tiempo y dinero.

Meses mas tarde, querido Jordi, la hija me denunció de falsos malos tratos. Pedí a la jueza protección. Se jactó. Recuerdo sus palabras: ...estirando del hilo llegaremos al ovillo... Nunca llegó al ovillo, pero tampoco estiró el hilo para saber quien era la verdadera causante de dicha infamia, de la falsa denuncia de malos tratos. En un pequeño despacho quedó desmontada la artimaña que se tejió contra tu padre. Había el abogado de ella, mi abogado, una fiscal y la jueza. Apenas abrieron la boca. Me absolvieron de aquella manera tan poco diplomática como injusta: Archiven el caso. No buscaron culpables de la mentira y a mí me humilló mi hija, mi ex esposa aún se recochinea. La jueza y la fiscal se encuentran bien, gracias a Dios.

Meses después la hija, “observa hijo que no digo mi hija,” vino a verme, o venía a verme en cortas visitas de un minuto suficiente para pedirme dinero. Un día pregunté porque me había denunciado de malos tratos. La respuesta: Me lo dijo mamá.

La hija venía a visitarme como presa fácil para pedir dinero. Ya no era la misma. Empleaba un lenguaje humillante a mis oídos. Puso trabas a mi huevo matrimonio. Insultó a mi esposa. Jamás se le ocurrió pensar en disculparse por aquella denuncia de malos tratos.

El tiempo transcurrió y un día quise hacer lo que la justicia me obligó a ser. Me obligó a ser un mal padre. La verdad, es lo más fácil el mundo. Quise ser un mal padre. Quise que la sociedad me viera como un padre que no tiene extrañas. ¡Este soy yo! ¡Soy, por fin, un mal padre!

¿Qué cómo lo conseguí? Fácilmente. Aprovechando una de aquellas esporádicas visitas de la hija, pidiendo dinero, le dije que se olvidara, que yo no era su padre, que no estaba dispuesto a ser su padre. Que yo, no tenía ninguna hija y que no deseaba verla ninguna otra vez en mi vida. ¿Verdad, Jordi, que soy un mal padre?

Hay mucha cosa que omito. ¿Para que? La vida sigue su curso. El tiempo no siempre cura las heridas. Durante años he sufrido el silencio y la incomprensión. Pero no siempre se puede luchar contra la corriente. No se puede hacer el papel de cineasta heroico. La vida es más sencilla y los seres humanos nos movemos con unos resortes predeterminados que no siempre funciona como deseamos.

No confundas querido Jordi, la pasión con el amor. El amor se hace día a día. No nos casamos enamorados, pero podemos estar enamorados con el tiempo, al compartir y convivir juntos... pero, cuando uno empieza amar, mas que ser amado, ya empieza a abrirse las puertas del infierno y el amor puede quedar contaminado de desesperanza y falta de reciprocidad. La ingratitud y el egoísmo son factores destructivos que corroen la vida en pareja, destruyen los cimientos del alma humana. El amor es y debe ser recíproco.