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sábado, 14 de noviembre de 2009

LATINOAMÉRICA Y EL NUEVO SOCIALISMO SIGLO XXI



LATINOAMÉRICA Y EL NUEVO SOCIALISMO SIGLO XXI

Las dictaduras socialistas como la de España, es un socialismo autoritario que extiende sus tentáculos hacia el control del ciudadano en todas sus vertientes, sociales, individuales y familiares y esto lo vemos el día a día en el panorama político de nuestro país. El individuo pasa a ser un elemento manipulable y carente de libertad.

La derecha presume de tener la solución a todos los problemas que atañen a las clases medias y altas, pero no cubre las necesidades globales de la sociedad. Ambas formaciones, derecha e izquierda son tan semejantes en su discurso y en su práctica que apenas se les puede diferenciar, aunque en este caso los socialistas demuestran un tono, enraizado en la soberanía dictatorial y el despotismo y tan antidemocrático como la propia derecha.

Cuando se habla de democracia, se levanta el discurso de las libertades individuales y no es cierto. La democracia que conocemos hoy dista mucho de ser garante de las libertades individuales. Las naciones democráticas están al servicio de los intereses de los Estados Unidos y éste, basa su democracia a sus “Intereses Nacionales”. La soberanía de los países se ve amenazada si no cumple con los dictados de las potencias económicas de este mundo globalizado.

Países del tercer mundo y especialmente Latinoamérica, están abriendo desde una base de redes cristianas, un nuevo concepto solidario, democrático e individual; de justicia social, un nuevo concepto de solidaridad, donde el individuo es el centro de las decisiones. La nueva apertura en los países latinos, de un nuevo socialismo siglo XXI, abre así, nuevas esperanzas que nada tiene que ver con los existentes en la actualidad de perfil occidental. Abre paso a un nuevo concepto de vida, basada en la justicia de los medios de trabajo y en el reparto de la riqueza, devolviendo la libertad a los individuos.

El mundo no puede ser gobernado por la fuerza militar, y debe dejar paso a los grupos sociales de conciencia par solucionar los problemas que requiere la sociedad actual. Hay que abrir el diálogo, hay que buscar un mundo mejor para todos.

El individuo debe recuperar su libertad y no, como ahora, su vida basada en la esclavitud que ejerce las influencias del capital. Hay que buscar nuevos cauces de responsabilidad y transparencia en los gobiernos y exigir estos cambios.

Queremos un mundo mejor para nuestros hijos basados en la libertad, en el razonamiento. El no a la pobreza, el no a la riqueza y el sí a la vida debe ser la actitud primordial frente a la esclavitud. Hay que abrir las puertas a una nueva era, de cultura humanística y de la solidaridad, en el respeto a la naturaleza, al trabajo y a la riqueza como elemento de reparto equitativo y justo. Un mundo mejor sí es posible.



sábado, 21 de marzo de 2009

FMLN: La fuerza de un pueblo.


FMLN: La fuerza de un pueblo


Hemos recibido con esperanza el cambio de gobierno de El Salvador. La izquierda gobernará los próximos años. El FMLN tiene delante de sí, una amplia responsabilidad de gobierno, que sin duda llevara a buen fin las espectativas del pueblo salvadoreño.

La derecha debe demostrar en la oposición su talante democrático y constructivo en bien de la sociedad salvadoreña y la izquierda debe gobernar por y para todos, pero desarrollando el programa del FMLN, el programa de la izquierda.

Mauricio Funes deberá desarrollar una justicia social en todos los ámbitos, distribución de la riqueza, potenciar el empleo, control del gasto publico, educación para todos, una sanidad pública, eficiente, global y gratuita; eliminar la inseguridad ciudadana, potenciar libertades democráticas y justicia; problemas del agua, las maras, recuperación del colón, derechos humanos, claridad en las en las alcaldías, trabajo...


El reto de Mauricio Funes y la problemática a la que se enfrenta no es precisamente lo que podíamos decir que sea la mejor ocasión para llevar un país hacia nuevos horizontes. Las turbulencias económicas en el ámbito mundial vaticinan un gobierno difícil. La falta de recursos económicos y un país donde los problemas se aglutinan cruelmente en la población mayoritariamente obrera y campesina gracias a la ineficaz política de Arena, lo hacen todavía mas difícil.

En el otro extremo, la vecindad de algunos países, como Cuba o Venezuela puede ser un reclamo tentador para mitigar u ocultar ciertos problemas para el país centroamericano en un contexto de buscar soluciones temporales. Pero, siempre es preferible la colaboración abierta a todo el mundo no confundiendo la verborrea de algunos políticos latinoamericanos con las necesidades reales de gobernar desde la izquierda de todos para todos, incluido la derecha. Los salvadoreños son los únicos protagonistas de su destino, no precisan apoyos de políticas del exterior para encontrar su sitio en el contexto de las naciones libres. La resultante ha de ser un objetivo muy claro: el bienestar general de la población, el aumento y reparto de la riqueza y las oportunidades para todos. El FMLN, ha de ser un partido del siglo XXI. La palabra ha de dejar paso a un gobierno fuerte cuya población desea respuestas concretas a sus problemas cotidianos. El FMLN es el presente y el futuro. Es la fuerza de todo un pueblo. La libertad de todo pueblo se construye día a día.

sábado, 6 de septiembre de 2008

FMLN y Mauricio Funes



FMLN



A principios del 2009 habrá nuevas elecciones en El Salvador que nos puede deparar ciertos desencantos.


Entre el FMLN y el equipo de Arenas. Ambos lucharan por el poder y ambos presentarán sus líneas de gobierno. El FMLN tiene una ocasión, según las encuestas, de llegar al poder, pues el pueblo está harto de soportar la huida de capitales y el continuo mangoneo del gobierno actual de Arena, que durante años ha ido acaparando todo tipo de abusos económicos y de favoritismo, gobernando como si de un club privado se tratara.


Durante los largos años de mandato, las clases marginadas, siguen estándolo, el trabajo escasea, la pobreza alcanza niveles alarmantes y la inseguridad está latente...

Tampoco lo tiene fácil el FMLN su llegada al poder. Nada fácil. En primer lugar se va a encontrar con las arcas del estado vacías, lo que supondrá tener las manos atadas durante un largo periodo que a la vez tendrá que asumir los descontentos de las clases mas pobres del país.


Si se cumplen los pronósticos y el FLMN llega al poder, lo aconsejable sería formar una comisión internacional que reflejara la situación y la realidad económica del país.

Los nuevos inquilinos tendrán que luchar contra la corrupción administrativa y política, erradicar la violencia de las maras, convertir los presupuestos ocultos del estado en transparentes, empezando por las alcaldías. Y mucho mas .

Independiente de que deberán legislar y gobernar con tacto y equilibrio. Solucionar los problemas de sanidad, de cultura, enseñanza, trabajo... vivienda.

El FMLN, sin abandonar sus raíces debe actualizarse, modernizarse y centralizarse si desea permanecer muchos años en el gobierno de la nación. Hay que tener en cuenta que el mundo evoluciona constantemente y si antes, para defender la clase obrera había que ser comunista o simplemente de izquierdas, hoy, para defender el mismo colectivo se puede gobernar desde el centro con un solo propósito, el de la transparencia por un lado y por el otro, el reparto de la riqueza, para un país que ya está cansado de falsas promesas, arto de la miseria, que ha luchado y sigue luchando por sacar la familia adelante.

El Salvador necesita aire fresco y nuevas ilusiones que se vayan cumpliendo con celeridad. El bienestar de la gente no son actitudes de la derecha o de la izquierda. Hay que gobernar para todos, desde el centro. Un FMLN fuerte y con dignidad nacional, sin olvidar que sus bases pertenecen a los sectores mas pobres de la sociedad.

Recordemos que hay 2 millones de salvadoreños en E.E.U.U. Son ellos que mantienen el país. Solo ellos.No hay que olvidarlo.

Hay un tema espinoso donde la iglesia salvadoreña mantiene un estricto silencio. Parece un tema tabú. Pero hay que afrontarlo y es una lástima que los religiosos no tomen una determinación de índole moral respecto al numero de hijos de cualquier familia. No se puede mantener un país con un numero tan elevado de hijos sin disponer de los recursos necesarios para mantenerlos. Si la iglesia no responde, deberán hacerlo los políticos y dar cauce a un equilibrio de planificación de la familia, pues con esta base, ni Europa se podría mantener.
Mauricio Funes, abogado y periodista es la esperanza de una gran mayoría de salvadoreños. Es una nueva generación de políticos. Dará que hablar. El cambio a empezado. Mauricio Funes es la gran esperanza. Ahora o nunca.